sábado 3 de mayo de 2008

Touraine en la PUCP

Qué mejor manera de recordar los 40 años de Mayo del 68, con un homenaje a uno de los intelectuales vivos más importantes del mundo (en estos días en que, por ejemplo, me entero que falleció otro "peso pesado", como Charles Tilly): Alain Touraine. Su generación, aquella que nació en el periodo de entreguerras y sufrió en buena cuenta las consencuencias de la Primera Guerra Mundial, ya nos está dejando. Aparte de Tilly, ya antes se fueron Rorty, Lipset, Rawls, entre otros. Aun nos quedan genios vivos como Touraine, Sartori, Taylor y Habermas. Lo mínimo que podemos hacer es leer su obra, reconocer su trayectoria y aprender de ellos.

Como ya había dicho antes, Touraine fue invitado el año pasado al Congreso de la Academia de la Latinidad, y al mismo tiempo, la PUCP le iba a conferir el título de Doctor Honoris por su reconocida trayectoria. No pudo venir aquella vez, pero tal vez fue mejor, porque ahora lo tuvimos justo cuando se recuerda los 40 años de Mayo del 68. Que hablara del tema era inevitable.

Los más entusiastas, por obvias razones, fueron los sociólogos y estudiantes de sociología, lo cual no quitaba que hubiera gente de otras disciplinas, desde filosofía hasta Antropología. Entre los asistentes pude ver, por ejemplo, a Fidel Tubino, François Valleys, Orlando Plaza, Rolando Ames, Julio Cotler, Sinesio López, entre otros.


En la imagen se puede ver, de izquierda a derecha, a Denis Sulmont, a Alain Touraine, al Vicerrector Académico Marcial Rubio, a la decana de la Facultad de Ciencias Sociales, Catalina Romero, y a René Ortiz. Sulmont fue el encargado del discurso de orden, el cual le tomó más de una hora, resumiendo parte de la vasta obra de Touraine. Fue realmente conmovedor verlo allí, pues era evidente que se encontraba enfermo y con problemas ya por la edad. Me dejó la misma impresión que tuve de Gustavo Gutierrez, también de avanzada edad, el año pasado, cuando inauguró con un discurso de pie el Año Académico en Estudios Generales Letras. Son de esas personas a las que ni la edad ni las enfermedades les impide seguir siendo grandes intelectuales.

Sulmont contó que conoció a Touraine en Francia, hace más de 40 años. En aquella época él aun era estudiante y Touraine ya un profesor reconocido, quien aceptó ser su asesor de tesis. Sulmont mostró su libro de cabecera, Sociología de la Acción, que hasta ahora conserva intacto y "con olor a harina de pescado" (pues la investigación para su tesis la hizo en el puerto de Chimbote). De la misma manera, reveló que Touraine era amigo de Daniel Cohn-Bendit ("Danny el rojo", uno de los líderes de Mayo del 68), de Ricardo Lagos y de Fernando Henrique Cardoso.

Sinceramente, no he leído tal texto y difícilmente lo haga, pues lo mío es la ciencia política. He leído poco de Touraine, casi nada, salvo un par de textos que alguna vez me dejó Rolando Ames, sobre los Estados nacional-populares en América Latina y el fenómeno de los caciques políticos.

El discurso de Touraine fue breve, pero muy rico en ideas. Entre las cosas que dijo y me parecieron importantes figura lo siguiente:

La modernidad es el reconocimiento de atributos universales a todos los seres humanos, al margen de su raza, clase, sexo, religión, o régimen político en que viven. Es el derecho de tener derechos, derechos humanos. Quien no los reconoce, por muy poderosa o avanzada que sea su sociedad, no es moderno...

El individuo no tiene otro principio de legitimidad que él mismo para enfrentarse a otros poderes....

No hay monopolio de la modernidad en ningún lugar ni en ningún momento. Tampoco hay múltiples modernidades. Sólo hay una modernidad. Lo que si hay son varios caminos a la modernización...

Lo importante en la modernidad no es la secularización, sino la humanización...

En fin, ¿qué más se podría decir? Dio las gracias a todos y mostró su admiración por los latinoamericanos. Tenía sus motivos. La compañera de su vida había sido chilena y había aprendido mucho de ella y de este continente.

Más sobre Touraine:

Entrevista en El Comercio

Portal de la PUCP

2 comentarios:

Eland Vera dijo...

Lo que más me conmovió fue cuando, luego de ser aplaudido de pie, pidió a Marcial Rubio retornar al podio para mencionar la gratitud por su amada, ya fallecida.

Ricardo M. T. dijo...

Oie, entre los intelectuales te olvidas del buen MacIntyre =)

Lo impresionante del Mayo francés fue esa capacidad enorme de los líderes de reunir a tantos estudiantes, de diferentes pensamiento y lineamientos ideológicos y juntarlos para una misma causa. Pero, claro "quien supo dónde estaba y qué hizo en mayo 68 no estuvo en mayo 68". Igual, la labor de esos fue muy impresionante, como lo fue la de Tourine. Y esa actitud, esa capacidad de ser tan plurales y hacer que todos empujen el carro para adelante es una cualidad, valoor, virtud, que ya no se ve hoy en día.

Me hubiera gustado estar ahí, pa la próxima pasa la voz pe! x)

Saludos,
Ricardo.