sábado 30 de junio de 2007

Debate: despenalización de las relaciones sexuales consentidas con menores

Hace algún tiempo hice un breve comentario sobre el debate que se estaba dando en el Congreso para despenalizar las relaciones sexuales con menores de edad. A finales de la semana pasada el tema salió a la luz y aunque ya en estos días el tema ha perdido espacio, en los medios escritos, como El Comercio, el debate continúa. El jueves y viernes últimos aparecieron cuatro artículos, dos a favor y dos en contra del proyecto. Quisiera hacer un breve comentario sobre estos últimos desde mi perspectiva a favor del proyecto.

El jueves 28 de junio el Ex Ministro Solari publicó el artículo Desintegrando la familia. Allí alega que uno de los soportes de la nación es la familia, y que la globalización, al atacar a una, ataca a la otra. Así, para él, leyes como las del proyecto atentan contra ambas. En sus términos:

La increíble ley que despenaliza las relaciones sexuales con menores de 14 a 18 años está emparentada con los proyectos de ley 637/2006 y 1422/2006. El primero excluye explícitamente a los padres de familia de las decisiones que sus menores hijos de 12 a 17 años tomen en relación a su salud en el área sexual y reproductiva; el segundo también, como se lee en su exposición de motivos. (...). Tres pájaros de un tiro: separación de los hijos de los padres, introducción de desconfianza de hijos hacia los padres y estrategia de mercadeo para expandir rápidamente un mercado de millones de dólares de cierto tipo de productos.

Creo que Solari está tratando de forzar la idea para que cuadre con su forma de pensar. ¿Por qué una ley va a separar a los padres de los hijos e introducir la desconfianza en estos últimos respecto de los primeros? Lo último, en clara alusión a la comercialización de métodos anticonceptivos, puede ser cierto, pero Solari sabe que por si solo ese argumento no basta. Por eso menciona lo de la "desconfianza" y la "separación" que esta ley generaría entre padres e hijos. Si se pretende cambiar la ley es porque se sabe que no es realista. Evidentemente los jóvenes ahora gozan de mayor autonomía y poder de decisión que antes, así que eso de "separar" no es tan cierto. Si es que hubiera una "separación" en el sentido en que lo usa Solari, esta ya existiría desde antes de que se planteara el proyecto. Por otro lado, lo de la desconfianza también me parece un recurso retórico. Si hubiera una desconfianza en la relación, esta no tendría su origen en la ley, sino en la misma actitud de los padres. No es la ley la que determina ni determinara la confianza o desconfianza entre padres e hijos, sino la actitud que los primeros tengan ante el despertar sexual de su prole. Si los padres condenan todo lo relacionado con la sexualidad, pues lo más probable será que los hijos, en pleno cambio hormonal, desconfíen de ellos y acudan a terceros.

Más adelante dice Solari:

Hay que recordarles a sus autores lo que dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos: "Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos" (Art. 26.3); la Convención sobre los Derechos del Niño (ONU): "Los estados partes respetarán las responsabilidades, los derechos y los deberes de los padres......." (Art. 5); y nuestro Código Civil: "Por la patria potestad los padres tienen el deber y el derecho de cuidar de la persona y bienes de sus hijos menores" (Art. 418). También la Convención Interamericana sobre Derechos Humanos consagra el derecho de los padres sobre la educación moral de sus hijos (Art. 12.4)

Estoy de acuerdo con lo que dicen dichas Declaraciones y Convenciones. Pero, al parecer, Solari no ha entendido o no ha querido entender a lo que apuntan: la educación. El despertar sexual es inevitable y las relaciones sexuales a temprana edad nunca han sido algo fuera de lo común. Sin embargo, poco se puede hacer frente al impulso más que educar. Esa es una premisa que viene desde los griegos. Si los padres temen el disfrute que puedan tener sus hijos, pues deben educarlos pero sin caer en el gran error en que caen las personas de sociedades conservadoras como la nuestra: satanizar todo lo relacionado con el sexo, el placer. Una persona bien educada y formada desde la infancia, tanto por padres como por maestros, será menos proclive a explorar su sexualidad de una manera desordenada (si es que hay algún criterio para establecer un orden en la sexualidad, creo que es algo bastante subjetivo). Nada de tabúes ni prejuicios morales o religiosos. Los prejuicios son eso, pre -juicios, ideas que preceden a un análisis, a un juicio analítico, a una reflexión. Creo que todos sabemos lo conservador y prejuicioso que es Solari.

El día viernes apareció también en El Comercio un artículo de Rafael Rey, quien no necesita mayor presentación. Se titulaba A cambiar lo malo de la realidad. Es más radical con su propuesta. Lo que más resalta en su texto es:

Entre esas edades los jóvenes no reflexionan respecto a las implicancias o consecuencias de tener relaciones sexuales. Un niño o una niña de 14 o 15 años no tiene la suficiente madurez para discernir lo que le conviene, y menos en una situación en la que ,por distintas razones, pueda estar influenciada por una persona mayor.

Las leyes deben tener un aspecto formativo y no se puede aceptar que un grupo de políticos, por más representativos que sean, atenten contra un derecho de los padres de familia.

Por tanto, no se trata de hablar de costumbres o de que "la realidad" exige. Aquí hay que distinguir: hablamos de lo que debe ser, porque la realidad es muchas veces distinta de lo que debería ser. La mayor parte de los peruanos y habitantes del mundo deseamos que las cosas sean como deben ser y que los políticos ayudemos en ese sentido. Tenemos el deber moral de cambiar lo malo de la realidad. No se puede permitir que una persona mayor tenga relaciones con una persona menor, porque esa menor, efectivamente, no tiene discernimiento...

La ley no puede facilitar que sinvergüenzas mayores de edad se aprovechen de los menores.

Vayamos por partes. La primera provocación de Rey viene al decir que alguien de 14 o 15 años sigue siendo un niño, lo cual es ciertamente falso. Hay algunas excepciones, pero lo normal es que a los 14 o 15 años uno ya no sea niño tanto por los cambios fisiológicos como por los que se dan en la psique. Le doy la razón a Rey cuando dice que a esa edad no se cuenta con la suficiente madurez para discernir lo que a uno le conviene, pero para eso están los padres y allí no tiene nada que ver una ley que viola la intimidad y libertad de cada ser humano. Además, el periodo de 14 a 18 años es uno de los más decisivos del ser humano, pues allí forma los cimientos de su futuro. Existe el riesgo del error, pero son incertidumbres que uno pasa. Rey dice que el "niño" puede estar influenciada por una persona mayor. Pues bien, a esa edad y en varios contextos se reproduce la misma situación: a esa edad se decide que futuro profesional tener, muchos se inician en una religión (como los católicos, que hacen su confirmación), etc. Todas estas son situaciones en las que se da el mismo hecho si aplicamos la lógica de Rey de que toda influencia en alguien inmaduro tiene efectos perniciosos. Entonces, deberíamos prohibir que a esa edad se trate de adoctrinar a los jóvenes en religiones como la católica, en especial por partes de grupos de línea tan dura como el Sodalicio de Vida Cristiana (quienes, por cierto, se encargaron de mi confirmación con sesiones que lindaban con el oscurantismo), pues existiría el riesgo de que se conviertan en fanáticos religiosos, integristas. Suena absurdo, ¿no?. Hay cotos de libertad que la ley debe respetar, y defender una ley abusiva como lo hace Rey es no respetar esos cotos. Sé de casos en que movimientos como el Sodalicio SI han alejado a los padres de sus hijos, violando allí si la patria potestad. Sin embargo, también sé que no son la mayoría de casos (pues ni a mi ni a nadie de mi promoción del colegio eso nos pasó) y por ello no se puede sacar una ley prohibiendolos. De la misma manera, porque en el universo de relaciones entre mayores y menores se dan unos pocos casos (comparado con todo el universo), no se puede violar la libertad de todos.

Por otro lado, tampoco se trata de hacer que la ley coincida con la realidad, sino de hacerlas realistas, que no es lo mismo. Yo no creo que las leyes DEBAN tener un aspecto formativo, sino que PUEDAN tenerlo. La realidad no puede cambiarse a partir de leyes, sino de prácticas, de institucionalizarlas y normalizarlas. Las costumbres no se cambian con leyes, sino con un trabajo diario y con educación. Nuestro régimen político es el mejor ejemplo: se ha tratado de reproducir el presidencialismo norteamericano, pero nuestros gobiernos fueron inestables durante todo el siglo XIX. Se introdujeron elementos parlamentaristas y del semipresidencialismo francés, pero la situación poco cambió. Las leyes estaban de espaldas a la realidad, no tenían en cuenta las actitudes. Cualquier otro intento seguirá siendo en vano, pues no son realistas.

Para terminar con Rey, afirma que cualquier mayor de edad es sinvergüenza si tiene relaciones sexuales con un menor. ¿Qué pasa entonces con las parejas en las que uno tiene 18 y el otro 17? El ministro parte de un profundo prejuicio, el de considerar que el sexo es sucio, que corrompe. Además, la edad cronológica no coincide siempre con la edad mental. Pueden haber personas de 15 años más maduras que otras de 20. El hecho de tener un día 17 y al otro 18 no le confiere al individuo discernimiento total en un lapso de 24 horas. Rey asume que hay un abuso, ignorando que la vida es mucho más compleja, para fortuna de unos y desgracia de otros. Ni el sexo ni el placer son malos, a menos que, como señalaban Aristóteles y los republicanos que creían en la virtud, se caiga en exceso.

Quien a mi parecer mejor ha resumido todo esto es Jorge Bruce en su artículo Sexo, complejidad y perplejidad. Dice casi al final de su argumentación:

No confundamos la violencia tanática con la urgencia erótica. Una ley abusiva no detendrá los abusos. Lo útil sería destinar recursos a capacitar adecuadamente a policías, fiscales y jueces. O hacer campañas de prevención contra la violencia sexual doméstica. O dar a los adolescentes los medios para vivir su sexualidad de manera responsable --comenzando por los límites y la capacidad de decir ¡no! cuando haga falta, pero sin silenciar la evidencia del placer-- y no culposa o persecutoria.

Más objetividad, y menos prejuicio.

viernes 29 de junio de 2007

Casapalca, la privación relativa y la responsabilidad social

El Estado hizo lo que debía hacer y al parecer el problema de los obreros de la minera Casapalca está rumbo a una solución. Lo lamentable, por un lado, es que haya habido muertos, y por otro lado que haya sido necesario llegar a esta situación extrema de confrontación directa con la policía, con costes humanos, para que el caso se hiciera conocido a nivel general.

Todo el problema de Casapalca tiene su origen en la debilidad del Estado para hacerse presente y defender los intereses de sus ciudadanos, pero principalmente en la mentalidad aun precapitalista de algunos empresarios como el Sr. Alejandro Gubbins. Actitudes como las del Sr. Gubbins son más que despreciables: despedir a los dirigentes de un sindicato recién formado (como si la formación de este tipo de organizaciones no fuera legal y legítima), negarse al aumento de sueldos, no sentarse a negociar, mantenerlos en una situación tan precaria (se ha podido ver las imágenes de las viviendas en pésimo estado por la TV). Todo parece extraído de las fábricas de la Inglaterra del siglo XIX o peor aun, de los enclaves mineros de inicios del siglo XX y los latifundios feudales de la sierra peruana de los gamonales en la misma época. Hay empresarios que aun creen que viven en tiempos de acumulación primaria de capital.

Ayer en mi última clase de Teorías de la Democracia Sinesio López hizo referencia al asunto y tocó un concepto que yo ya había pensado vagamente y que había visto en otro curso con Tanaka: el de privación relativa. Es un concepto más sociológico que politológico y lo leí en un texto de Gino Germani (Sociología de la Modernización), conocido sociólogo funcionalista argentino. Él a su vez lo recogía de Robert Merton, sociólogo norteamericano. Básicamente consiste en la apreciación que se tiene de uno mismo tomando como punto de referencia a otros en lo que concierne a grado de satisfacción, aspiraciones y movilidad social. ¿Qué tiene que ver este concepto con los obreros de Casapalca? Muy fácil. Casapalca no es la única minera de la zona, y si vemos las utilidades y condiciones de vida que tienen los operarios de otras compañías, apreciaremos las grandes diferencias y distancias entre unos y otros. De este modo, los obreros de Casapalca habrían sentido altos grados de privación relativa al comparar su situación con la de los obreros de otras empresas, que por el mismo trabajo recibían mayores beneficios.

Coincidentemente, esta semana, al mismo tiempo que se daba lo de Casapalca, en la PUCP tuvo lugar la IV Expoferia de Proyectos de Responsabilidad Social Perú 2021, que congregó a algunas de las más importantes empresas del medio como Yanacocha, Barrick, Backus, Antamina, BBVA Continental, Repsol YPF, Doe Run Perú, entre otros. Me da la impresión de que fueron menos expositores que el año pasado, pero igual el encuentro fue interesante. Sin embargo, salvo pequeños avisos, no ha sido muy difundido en medios de comunicación. A continuación dejo en imagenes algunos de los folletos informativos que obtuve en la feria:

Doe Run Perú

BBVA Continental

Antamina

lunes 25 de junio de 2007

Chávez también polariza en el Perú

La polarización que genera Chávez se ha trasladado también al Perú. Si bien no involucra a toda la sociedad, hay sectores en los que las pasiones tienden hacia uno u otro lado. El jueves en las manifestaciones a favor y en contra del cierre de RCTV en la Embajada de Venezuela no faltaron los agitadores y quienes a diestra y siniestra repartían volantes. No pude obtener todos, pero aquí muestro algunos. Hacer click en ellos para verlos más grandes.

Este primero no señala quien es el autor del pronunciamiento y se refiere vagamente a los "amigos de Venezuela". Llama la atención que directamente caen en lo que he criticado, la idealización de uno de los bandos y la satanización del otro: pueblo venezolano dirigido magistralmente por el Comandante Hugo Chávez.


El siguiente es de la Juventud Nacionalista, presente en la manifestación. Me llamaron la atención sus preguntas: ¿Por qué no entrevistan a Raúl Wiener, Herbert Mujica, Humberto Campodónico, quienes denuncian la entrega del aeropuerto Jorge Chávez, una empresa que tenía de capital 10 mil soles? ¿Por qué no denuncian a las mineras que de 1998 al 2004 dejaron solo el 1% de sus exportaciones?¿Por qué no hablan del 100% en la Oroya que a su vez es el 5° pueblo más contaminado del mundo!, o Yanacocha donde opera la mina de oro más poderosa del mundo, mientras Cajamarca tiene 77% de pobreza regional?

Yo responderé según lo que sé y creo: Raúl Wiener dirige un periódico (muy malo por cierto, parcializado e insultante), Campodónico tiene una columna en La República (diario de gran circulación nacional). A las mineras varios diarios y programas de televisión les han hecho reportajes, algunos de ellos imparciales y otros desde la óptica de las víctimas. En el caso específico de La Oroya, tanto América Televisión como El Comercio y Perú 21 han tratado el tema de la grave contaminación. Finalmente, en el caso de Yanacocha, ha ocurrido algo similar. Lo que no dicen los nacionalistas es que, si bien hay canon, las autoridades locales lo malgastan en concreto innecesario en lugar de proyectos de desarrollo (que es su principal objetivo, para no dejar en la pobreza a la región cuando los minerales se acaben).























El último de los volantes es, al parecer, de una asociación cristiana llamada Altar y Patria, evidentemente anticomunista y antichavista. Es un diálogo simulado entre dos viejos amigos que se reencuentran, uno aparentemente clasemediero, y el otro de condición humilde y chavista. Resalta las constantes alusiones religiosas, pero hubo algo que me gustó y me pareció cierto: Bolívar fue un republicano y no comunista. El pensamiento bolivariano es todo lo contrario de lo que pregonas.




















En fin, si para algo sirven este tipo de manifestaciones es para detectar a los extremistas. Constituyen ahora una minoría, pero cada uno por su lado está en expansión.

domingo 24 de junio de 2007

Respuesta a un comentario, ¿Es Chávez autoritario? (II)

Acerca de lo que dice Lucien de Peiro sobre RCTV en el mismo artículo tratado en el post anterior, ya dejé sentada mi posición en varias ocasiones. Pasaré a algunos puntos que quisiera tratar más extensamente.

Con toda la información que acabo de poner a su disposición en los párrafos precedentes, hay un par de cosas que se revelan sin piedad fuera de los circuitos de información convencionales:

1. La absoluta manipulación informativa por parte de los medios contrarios a Chávez, ligados a evidentes intereses económicos y políticos. Evidentemente, esto no imposibilita que se pueda manipular desde los medios favorables al presidente venezolano pero mucho me temo que no alcanzan el nivel y la fuerza de los contrarios al presidente (por cierto, ¿no deberíamos hablar de medios que no van ni a favor ni en contra? ¿No es terrible hablar de de medios favorables y/o contrarios? ¿De quién es culpa esta situación? Se me ocurre una respuesta respecto a Venezuela pero que cada cual busque la suya).

2. La corrupción por parte de alcaldes y funcionarios antichavistas de localidades o barriadas ricas de Caracas y alrededores, que promueven la violencia y la insurrección para desestabilizar al gobierno.


Sobre el primer punto, concuerdo en parte. Creo personalmente que hay manipulación de ambos lados, aunque dudo que sea en las proporciones que da el autor del blog. Dentro de Venezuela la misma polarización ha generado que los medios se radicalicen cada vez más. No hay espacio para la concesión, para la crítica constructiva. Lo lamentable de todo esto es que la oposición ha entrado al juego de Chávez y legitima sus ataques. No se puede negar que en los medios hay intereses económicos y políticos (al hacerlo se pecaría de romántico), pero los medios oficiales ocurre igual. No hay en Venezuela medios "alternativos" como muchos mencionan. Son medios alineados, ya sea con o en contra de Chávez. Tal vez salvo reducidos espacios académicos, no hay una verdadera reflexión sobre todo lo que está ocurriendo. La oposición critica (con ese espíritu casi policial que tiene hoy la prensa), Chávez ataca burdamente al detestar los disensos (algo que no se puede negar, sus reacciones siempre van acompañadas de frases como "Mr. Danger"-Bush-, "caimanes del mismo pozo"-Alan García y Alejandro Toledo, "ladrón de siete suelas...ladrón de cuatro esquinas"-Alan García) y la oposición responde con el mismo nivel. Un círculo vicioso del cual se niega a salir.

Acerca de la corrupción por el lado de funcionarios y alcaldes antichavistas, puede tener razón. Pero de la misma manera debería comentarse de la corrupción de los funcionarios chavistas, y peor aún, cómo no solo aceptan, sino también fomentan la violencia. Está probado que el MRTA, guerrilla que entró en conflicto en la década de los 80's con el Estado Peruano, tiene presencia activa en Venezuela. Esto se da con la venia de las autoridades chavistas. Al mismo tiempo, se han formado grupos paramilitares con civiles, como una suerte de "guardias de la revolución". Sobre lo anterior, puede verse pruebas en Caretas y Cedema. ¿Qué pasaría si Chávez entabla directo contacto con ETA por "x" razones?

Quería hacer un comentario aparte sobre las fuentes que el autor cita en su texto. Usualmente se les denomina "medios alternativos", en oposición a los medios tradicionales. Sin embargo, esto no hace que sean "independientes". Los medios "alternativos" como Aporrea, Telesur, TVes, Rebelión, entre otros, tienen una clara posición en defensa de Chávez, siendo aun más propagandistas que los "tradicionales". Personalmente, no confío en ellos. Los medios que he utilizado para responder a Lucien han sido textos académicos (de Weyland, Kornblith-antichavista pero académica finalmente-, y algunos otros miembros de la academia politológica internacional, ciertamente independientes), revistas con poco sesgo (caso Caretas en Perú) y bueno, wikipedia, que está a disposición de todo el mundo.

Finalmente, dejó en un artículo pasado un comentario, al cual trataré de respoder brevemente a continuación:

¿Cómo podemos calificar de autoritario a un gobierno que actúa escrupulósamente dentro de los márgenes previstos por la ley? ¿Cómo podemos llamar autoritario a un gobierno que ha superado prácticamente un proceso electoral por año desde que llegó al poder? ¿Cómo podemos llamar autoritario a un presidente que se ha sometido a un referendo revocatorio sobre su persona (y venció), algo que no se ha visto en ningún otro país del mundo que yo sepa? ¿Cómo se puede llamar autoritario al gobierno o al presidente de un país rabiosamente democrático en el que los estudiantes que han salido a la calle a protestar y manifestarse han tenido la oportunidad de ir al Parlamento de la nación a decir lo que pensaban mientras se emitían sus intervenciones en la cadena televisiva nacional? ¿Dónde está el autoritarismo de una realidad política, social y económica como la venezolana, que nace directamente del pueblo, que ha votado, refrendado y confirmado cada paso de su presidente y el gobierno que dirije? ¿Cómo se puede calificar de autoritario a un presidente cuya autoridad deriva del pueblo más que en ningún otro país del mundo (que yo sepa)?

Paso a responder brevemente. Primero, Chávez actúa en el marco de la ley, pero él mismo convocó y firmó una nueva constitución en 1999, constitución que, como la peruana de 1993, legitima y da amplios poderes al Ejecutivo. Segundo, la democracia no se puede quedar en lo meramente electoral, sino que implica un respeto a las minorías. Chávez se equivoca si cree que democracia es gobierno de la mayoría. Esa es una concepción de hace 150 años y que no se puede aplicar en sociedades heterogéneas como las latinoamericanas. En el informe del PNUD La Democracia en América Latina Guillermo O'Donnell, destacado politólogo argentino, afirma que debemos pasar de una democracia de electores a una democracia de ciudadanos. Chávez ha utilizado los procesos electorales como una forma de legitimarse, pero no ha convertido a Venezuela en una democracia de ciudadanos. Grandes masas han sido incorporadas, pero bajo mecanismos corporativos. Al mismo tiempo, las minorías han sido marginadas. No hay un efectivo e igualitario reconocimiento de la ciudadanía en Venezuela. Las listas listas negras crean marginación, hay un sector al que se le niega participación por ser opositor, y se cierran canales de expresión.

Para concluir, reproduzco algo que un lector escribió en respuesta al comentario y que yo comparto:

Actuar conforme a las leyes, no significa actuar con democracia, las leyes -después de todo- son hechas por seres humanos y son suceptibles de ser modificadas o derogadas por los mismos. Por lo tanto, es perfectamente posible encontrar ordenamientos normativos que reafirmen el carácter autoritario o dictatorial de los gobernantes (no en vano podemos apreciar que durante el siglo XIX -Perú- contamos con una serie de caudillos que cada vez que se hicieron del poder crearon una nueva constitución, que los legitimara). Entonces, que Chávez actúe entro de los márgenes de la legalidad no lo hacen democrático, pues habrá de analizarse tales normas con aquellos principios que inspiran las verdaderas demoracias dentro del marco de un verdadero respeto por los derechos humanos.

Respuesta a un comentario, ¿Es Chávez autoritario? (I)

Lucien de Peiro visita mi página desde Barcelona. Tras comentar artículos míos, me invita a leer su opinión en un largo artículo con muchas referencias: Venezuela: en el ojo del huracán (una vez más). Discrepa conmigo acerca de si Chávez es o no autoritario, especialmente a raíz de mi último post en donde en algún momento lo comparo con Fujimori. Tiene sus razones, yo trataré de dar las mías comentando su opinión.

Afirma el autor del texto lo siguiente:

1. Los gobiernos previos a la llegada de Chávez al poder condujeron a Venezuela a la miseria gracias, en buena medida, a que comulgaban ciegamente con las directrices neoliberales del primer mundo (EEUU, FMI, BM, UE, etc...). Unas élites vivían a cuerpo de rey mientras la gran mayoría de la población subsistía como podía.

Creo que allí hay una verdad a medias. Chávez heredó de los gobiernos anteriores un país que no había logrado recuperarse de la crisis económica (y crisis de la deuda) de los años 80's. Sin embargo, esto fue un fenómeno que se dio en general en América Latina. La crisis de la deuda fue el tiro de gracia a un modelo de Estado que ya estaba agotado. Endeudamiento, productividad nula, inflación, etc., eran condiciones que se repetían a finales de la década de los 80's en toda América Latina (con la excepción de Chile, que tras la crisis de 1982-83 había hecho cambios en su política monetarista aunque descuidando el sector social; además estaba bajo una dictadura y no en democracia, como el resto de países). En ese escenario se necesitaba de algún tipo de salida. Es falso que los gobiernos anteriores comulgaran ciegamente con las directrices neoliberales del Primer Mundo. De ser cierto, Venezuela habría aplicado las reformas desde inicios de los ochentas, como lo hicieron los militares argentinos (que fracasaron, luego tendrían más éxitos ya en los 90's). Habría sido más probable que lo hiciera el democristiano COPEI, más cercano a la derecha, que el socialdemócrata Acción Democrática.

En Perú las propuestas de reformas de ajuste o "paquetazos" estaba desde antes de 1988. El presidente Alan García, algo cercano a Carlos Andrés Pérez y a AD, se rehusó a aplicarlas. Ya cuando estaba de salida, ante las elecciones de 1990, aplicó pequeñas reformas que no cambiaron el panorama. El debate en la segunda vuelta de las elecciones de 1990 entre Fujimori y Vargas Llosa, aparte del terrorismo, se centró en cómo remediar la grave situación económica. Vargas Llosa llegaba con una plataforma liberal (que incluía a los más reputados liberales peruanos y toda la derecha) en donde nítidamente destacaba el famoso Hernando de Soto. Fujimori no hacía propuestas, se limitaba a decir que no haría lo que proponía el escritor, pues generaría un shock que golpearía con fuerza. La gente votó por Fujimori, pero a las pocas semanas Fujimori rompió su promesa y aplicó las reformas que Vargas Llosa había defendido. Pongo este caso como un ejemplo. Si bien se logró la estabilidad, a Fujimori siempre se le criticó haber roto su promesa y robarse el plan de gobierno de Vargas Llosa. Se afirma que mintió para ganar. En mi universidad hay un profesor de economía que lo acompañó como parte de su equipo, opuesto a las reformas de ajuste, y que se retiró cuando Fujimori aplicó el ajuste. Según él, Fujimori no mentía: creyó hasta el final en que el shock no era necesario, pero una vez en el gobierno vio lo critico de la situación y la única salida que existía. Algo similar se puede decir que ocurrió en Venezuela. C. A. Pérez y AD entraron al gobierno como la izquierda del sistema bipartidista venezolano, y en oposición a aplicar medidas de ajuste estructural. No obstante, la situación sobrepasaba lo estimado y la única solución era la que proponía el norte. ¿Por qué se produjo un Caracazo en Venezuela y no en Perú? Kurt Weyland, politólogo norteamericano da una posible respuesta desde la teoría propectiva en su libro The Politics of Market Reform in Fragile Democracies: Argentina, Brazil, Peru, and Venezuela. Según él, la percepción del electorado en cada país se mueve entre dos dominios; el de las ganancias y el de las pérdidas. Así, en sociedades donde había una percepción de estar en el dominio de las pérdidas, se aceptaban opciones más riesgosas (caso de Brasil, Argentina y Perú, con hiperinflación). En sociedades donde se ubicaban en el terreno de las ganancias, es decir, en donde la situación no era tan crítica como en otros países (caso de Venezuela, que siempre ha contado con el recurso del petróleo), las opciones preferidas eran las que implicaban menor riesgo. Así, las medidas de ajuste en Venezuela fueron recibidas con una reacción distinta a la de países casi al borde del colapso, como el Perú. Más información sobre el libro (que me parece aun no se traduce, yo lo he leído en inglés) aquí.

Dice el autor del artículo en cuestión que:
4. Poco tiempo después, Hugo Chávez perpetró un golpe de estado que no fructificó. Carlos Andrés Pérez dimitió posteriormente acusado de corrupción y, más adelante, Rafael Cadera indultó a Hugo Chávez. Esto requeriría un análisis a parte: ¿por qué se indulta a un golpista en tan poco tiempo? ¿Qué sucedía entonces en Venezuela?

Caldera llega al poder no con el COPEI, del cual se separa, sino con Convergencia, un partido que es síntoma del derrumbe del sistema bipartidista venezonalno. Agrupa allí a independientes y políticos menores que surgen ante la caída de AD y COPEI tras 35 años de alternancia en el poder. Caldera llegó con un discurso antipartido y antireformas neoliberales. Una vez en el gobierno, mantuvo la misma retórica, pero llegó un momento en que debió ceder ante las recomendaciones de los organismos internacionales. Allí también se encuentra parte de mi objeción a lo que afirma el autor en su punto 1. En lo que concierne a este punto, ¿por qué se indulta a un golpista como Chávez? Hay varios motivos, pero uno de los principales es que Chávez ya desde la cárcel había dado forma a un movimiento que aglomeraba detrás suyo a gran parte de la izquierda marginada por el sistema bipartidista y el electorado durante décadas, y que en ese momento de crisis económica había logrado recuperar terreno. El indulto a Chávez le podía significar apoyo de estos sectores.

Prosigue,

5. En los comicios del 6 de Diciembre de 1998 Hugo Chávez venció con mayoría absoluta. Han pasado casi 10 años desde aquella victoria y Chávez ha vencido holgadamente en todas las elecciones, referéndums y plebiscitos convocados en Venezuela. Éste es un dato que muchos parecen olvidar cuando hablan de Chávez, al que llaman, equivocada y maliciosamente, dictador. ¿Y si resultase que sus victorias se fundamentan, por ejemplo, en las políticas sociales que se están aplicando en sus mandatos? A lo mejor este tipo de cosas ayudan a que Chávez gane sucesivamente todos los comicios, o éstas, o éstas, o éstas, o ésta (tan criticada), o éstas, o ésta (imprescindible), o éstas e incluso éstas (estupidez-boomerang de Vargas Llosa, podríamos llamarla). Parece que el pueblo percibe las mejoras.

8. Las condiciones de vida de la gran mayoría de venezolanos (pobres de solemnidad) han mejorado ostensiblemente desde que Chávez gobierna en Venezuela. Esto se materializa o es visible en multitud de políticas neta y radicalmente sociales (ya di pistas sobre algunas en el punto 5) que se están aplicando gracias entre otras cosas a tratados bilaterales como la comisión mixta Cuba-Venezuela, cuyos logros para Venezuela se centran en las zonas más deprimidas, o la respuesta a los planes globalizadores de Washington, así como los ingentes recursos petroleros que se están recuperando para el estado desde las manos de ciertas multinacionales extranjeras


Las elecciones de 1998 fueron limpias y Chávez resultó ganador. Sin embargo, esto no ha pasado con las elecciones que se han dado desde entonces. El resto de elecciones, referendos y plebiscitos se ha dado en un marco en el cual las organizaciones estatales se encuentran copadas por simpatizantes chavistas, impuestos directamente por el poder de turno. Esto, evidentemente, no denota libertad ni autonomía de los entes del Estado. Un Estado de Derecho y democrático asegura la independencia de las diversas instituciones, que el poder copa descaradamente aunque escudándose en legalismos. Recordemos que con la Asamblea y la nueva Constitución Bolivariana de 1999 se dio inicio al cambio y promulgación de normas que trataban de dar una justificación y legalidad a las acciones del Presidente. Hay que reconocer que en un país tan polarizado como la Venezuela de hoy en día es difícil (si no imposible) hallar a personas independientes que puedan ocupar los cargos de organización y justicia electoral, pero ello no justifica que quienes estén allí sean claros simpatizantes del régimen de turno.

Al margen del poder que Chávez tiene en todo el Estado, es innegable el apoyo que recibe de gran parte de la población. El autor encuentra el origen en las políticas sociales de Chávez, y le doy la razón. Empero, es necesario señalar lo peligrosas que son. Por un lado, no son manejadas responsablemente. Con esto no quiero decir que esté mal llevar las misiones educativas y médicas a los más pobres. El problema es que Chávez está administrando de mala manera las utilidades que el alto precio del petróleo le da. Si bien ahora los precios lo amparan, si llega a haber una caída (como en los 80's) el resultado puede ser catastrófico. Perón gobernó a mediados del siglo pasado una Argentina con fuertes ingresos por la destrucción europea en la guerra y el boom que luego vino, pero los malos manejos lo conducieron a la larga a su caída. El tipo de políticas que está aplicando Chávez no son sostenibles a largo plazo. Invierte poco y gasta mucho. Llegará un momento en que reciba la factura.

Por otro lado, el peligro de estas políticas está también en que no se canalizan directamente por medio del Estado, sino que en casos concretos como las misiones cubanas, hay un aparato para-estatal que recibe dinero no del presupuesto, sino directamente de los ingresos por petróleo. No hay, de esta manera, un elemento claro de toda democracia: accountability o rendición de cuentas de los funcionarios. Nadie conoce de cómo se está manejando este dinero, ni siquiera los mismos ministerios de salud y educación, que deberían ser los principales involucrados en el tema.

sábado 23 de junio de 2007

¿En defensa de RCTV o de la democracia?

Tuve la oportunidad de estar cerca al plantón que hizo la prensa el jueves frente a la embajada de Venezuela. Mi primera sorpresa fue que al llegar, a las 12.15 pm, las calles ya estaban cerradas y bloqueadas por la policía. En algún blog he leído que eran miles, lo cual es ciertamente falso. Habría unas decenas en cada entrada, pero dudo que llegaran siquiera a los mil. Sabiendo que habría una contramanifestación, mi idea original era estar en cada protesta para ver los hechos con mis propios ojos. Al final, a los periodistas los vi a una cuadra de distancia pues el paso estaba cerrado. A quienes si vi y durante bastante rato fueron a los que apoyaban a Chávez.

La principal razón por la que fui personalmente a ver los hechos fue para conocer la verdad. El jueves Agenciaperu.com (de Cecilia Valenzuela, presente en el plantón) informaba lo siguiente:

Al lugar llegó también un grupo compuesto por unas 30 personas simpatizantes del régimen chavista, que pese a que dijeron estar a favor de la libertad de prensa, defendieron la autoritaria decisión de cerrar RCTV.

Estuve ahí y fui testigo que los simpatizantes de Chávez eran más de 30. En una de las entradas laterales, por la Av. Arenales, no eran menos de 50. Por la Arequipa, tal vez si unos 30. Eso a la hora en que llegué, pues hacia el final el número era mucho mayor. Yo tengo la idea de que no debemos idealizar a nadie, pues viéndolo fríamente, los actores (políticos, sociales, etc.) se mueven básicamente por intereses, aunque ello no descarte la acción motivada por valores. Tal vez el plantón de la prensa tuvo algo de principista, pero poco favor se hace a sí misma al no dar la misma cobertura a los contramanifestantes, por ejemplo. Probablemente si no iba, habría creído lo que dice Agenciaperu.com. Dio espacio a su plantón, pero no a los opositores. ¿Dónde está la objetividad que se reclama a sí misma? ¿Por qué no dieron espacio a quienes se oponían a ellos, por más en desacuerdo que podamos estar con sus ideas?

Así como creo que no debemos idealizar a la prensa, lo mismo pienso de los grupos o movimientos sociales que fueron a apoyar a Chávez. ¿Debemos idealizarlos por el solo hecho de que son movimientos sociales, y que sean producto de la espontaneidad de sectores de la sociedad? Yo creo que no, pues eso no los hace ni buenos ni malos per se. Tienen ideales, pero también intereses. Además, más que movimientos sociales, a quienes vi en esas protestas fueron a antiguos miembros de la Izquierda Unida, los miembros que aparentemente se quedaron con el marxismo y la lucha de clases: Patria Roja, FOCEP, Partido Social Revolucionario (PSR), además de los más recientes Partido Socialista (PS) y Partido Nacionalista ( que debería llamarse más bien Partido Ollantista, pues todo, incluyendo sus símbolos, giran en torno a Ollanta Humala, una agrupación caudillista como el UNO de Odría).

La pregunta que me sigo haciendo es, ¿por qué esos grupos de izquierda atacan ferozmente a las dictaduras llamadas "de derecha", pero son tan permisivas con las "de izquierda"?. ¿A quién responde la siguiente descripción? Alguien llega y da un golpe de Estado, alterando el régimen constitucional y democrático; despotrica contra los partidos y se alía con las Fuerzas Armadas; controla o coacciona los medios de comunicación; controla los órganos de labor y justicia electoral; elabora una nueva constitución que pueda legitimar su presencia en el poder; crea fuerzas paramilitares; ataca y vigila a sus opositores, etc. Algunos pensarán en Fujimori, otros en Chávez. Resulta curioso que en dos regímenes igual de autoritarios y de corruptos (aunque uno tenga una postura populista clásica, y la otra solo corporativista), algunos elementos de izquierda no planteen la misma objeción. El día jueves vi que manejaban un discurso y práctica poco coherente. Defendían la decisión soberana de Venezuela, pero no se veía alusiones a Venezuela ni al Estado Venezolano, sino pancartas, polos, gorros y gritos a favor de Chávez. En la embajada igual: no música venezolana, sino propaganda chavista. Defendían su soberanía, pero nunca defendieron la soberanía peruana cuando Chávez insultó a Toledo, García o Lourdes Florez. Vi también banderas cubanas y polos con la imagen del Che Guevara, símbolos ambos de un régimen en donde la libertad simplemente no existe. Hablaban del imperialismo yanqui, pero no reparaban que en América Latina hay un nuevo imperalismo, el que ya tiene influencias en Bolivia, Ecuador y Nicaragua, y que busca crecer en Argentina, Chile (aun muy débil), Perú y México (países donde opciones muy cercanas al chavismo estuvieron cerca de ganar elecciones).

La prensa tampoco ha hecho mayor reflexión y simplemente se ha tirado hacia el apoyo pasional al cierre de RCTV, como queriendo mostrar el potencial que tienen si algo similar ocurre aquí. En artículos anteriores dejé sentada mi oposición al cierre o no renovación de la licencia de RCTV. Es cierto, al parecer jurídicamente fue algo limpio, pues el Estado es el dueño del espectro, pero también es cierto que históricamente la licencia era renovada. Puede alegarse el hecho de que RCTV apoyó al golpe de abril del 2002. Incluso hasta ahí no habría tanto problema, pues el Estado Venezolano estaría en su derecho a no renovar la licencia. Pero aquí tengo reparos: ¿por qué no simplemente cerrar?¿por qué crear una nueva televisora?¿por qué con gente tan cercana al gobierno?¿por qué con los equipos de RCTV, si al fin y al cabo si son de su propiedad?¿por qué se amenaza al otro canal opositor con una medida similar?

La prensa peruana debe reflexionar. ¿Protestan por el cierre de RCTV o por la democracia y el respeto a las libertades? RCTV no es el mejor caballo de batalla, porque cuando tuvo la oportunidad, RCTV tampoco respetó a la democracia, sino que se guió por sus intereses. Chávez fue elegido en elecciones limpias en el año 1999, pero a RCTV eso no le importó al apoyar el golpe del 2002. ¿Por qué entonces idealizarlo ahora como héroe de la democracia? Protestemos por las libertades, por la democracia, por la igualdad de oportunidades, en contra de Chávez, sus canales y su proyecto autoritario, pero no lo hagamos entronizando a quien no se lo merece y a quien no es digno representante. Por eso fui a la marcha como espectador. Ambos bandos idealizaban a alguien en función a un contrario, pero no por ser ellos mismos.

En fin, quería concluir el post con dos cosas. Primero, me llamó mucho la atención las críticas que recibimos quienes marchamos contra Rafael Rey hace algunos meses por sus declaraciones sobre la PUCP y el marxismo. Algunos de los que nos criticaron estuvieron el jueves en el plantón, haciendo lo mismo que hicimos nosotros. Se nos criticó por molestar a los vecinos, por generar congestión, por recurrir a una movilización en lugar de tener una actitud más conciliadora. Pero el jueves ocurrió lo mismo. Se cerraron la Arequipa y la Arenales (dos vías mucho más importantes que Camino Real y Conquistadores), se afectó a los estudiantes de los intitutos cercanos, etc. La gran diferencia entre ambas protestas fue que nosotros no teníamos como hacernos escuchar, mientras que ellos si.

Lo segundo, me gustó el ambiente fraterno entre quienes apoyaban a Chávez. Emoción, música andina, baile, etc. Lo único que no me gustó fue la razón por la que estaban ahí. Y bueno, me llevé una gran decepción al ver banderas del Partido Socialista, que creí tenía una postura de mayor compromiso con la democracia representativa.

martes 19 de junio de 2007

Los derechos humanos, la racionalidad y los sentimientos para Richard Rorty

Leo en el blog de Martín Tanaka de que Richard Rorty, el gran filósofo pragmatista norteamericano, ha fallecido (de la misma manera me enteré de la muerte de una de las vacas sagradas de la Ciencia Política, Seymour Martin Lipset). Rorty tenía 75 años pero mantenía esa lucidez que lo hizo famoso y que caracteriza a muchos otros intelectuales de avanzada edad, como Habermas y Sartori.

A Rorty le tengo una estima especial, aunque por razones tal vez banales. Fue el primer filósofo al que leí al entrar a la universidad (casi de manera paralela que Platón). Era un artículo que he vuelto a revisar con motivo de la noticia de su muerte: Derechos Humanos, racionalidad y sentimentalismo (En: Verdad y progreso. Barcelona, Paidós 2000.). Allí señala que el fundamentalismo de los Derechos Humanos está desfasado, en el sentido de que el respeto a los individuos y sus derechos no pueden partir ya de una abstracción, de una concepción universalista, sino de una educación sentimental que haga que sintamos empatía, que nos identifiquemos con el otro. En ese entonces hice una reseña sobre el texto, dejo a continuación algunos extractos que me parecen importantes:

El desfase del fundamentalismo de los derechos humanos. Posteriormente afirma que su tesis es “que nada que sea relevante para la decisión moral separa a los seres humanos de los animales excepto ciertos hechos del mundo históricamente contingentes, hechos culturales”. En otras palabras, sólo estos hechos culturales importantes para la decisión moral pueden separar a hombres de animales. Esta tesis viene de una pregunta implícita como ¿qué determina moralmente que seamos diferentes a los animales?

Rorty prosigue defendiendo su tesis pero no de manera directa con argumentos que la sostengan, sino refutando aquellas ideas que él considera van en contra de su forma de pensar pragmática. Aborda a los filósofos fundamentalista como Platón, Santo Tomás de Aquino y Kant, que realizan “pretensiones de conocimiento sobre la naturaleza de los seres humanos”. Puesto que filósofos como Platón o Kant argumentan que las decisiones morales se deben guiar por el conocimiento, la razón (racionalidad), independientemente de las intuiciones morales, Rorty dice que no hay una manera de cambiar nuestras intuiciones para adquirir conocimiento, para obtener uno como el que ellos pretendían.

Hay pasajes en las que el autor explica como es comprensible la forma de pensar de Kant y Platón por la época en que vivieron, como intentaron, sobre todo en el caso de Kant, fundamentar un buen accionar moral, recurriendo por ejemplo a la Filosofía trascendental, una seudo ciencia. Además sostiene que desde hace doscientos años el progreso, la riqueza y el ocio, fundamentalmente en los países que ahora son democracias prósperas, nos han hecho olvidar o darle menos importancia a nuestra naturaleza ahistórica (representada por preguntas como ¿qué somos?) y nos han hecho centrarnos mas en el sentimentalismo y en la esperanza de un mejor futuro gracias al trabajo colectivo. Rorty lo dice textualmente: “pensando que existe un poder ahistórico que promueve la rectitud-un poder llamado verdad o racionalidad-­- no seremos capaces de dejar atrás el fundamentalismo”. Para Rorty, el fundamentalismo de los derechos humanos no logrará crear una conciencia de igualdad en la gente, pues resulta poco probable que la explicación razonada de actuar moralmente bien a alguien que lo hace resulte en un cambio en su actitud. El filósofo da buenos ejemplos para este caso, como el de los nazis que mataban judíos, que no dejarían de hacerlo aun si se le explicaba la teoría de Kant sobre el valor de los animales y la dignidad de los hombres.

Richard Rorty justifica su uso afirmando que solo mediante la manipulación de los sentimientos se podrá crear una conciencia de igualdad, poniéndonos en el lugar de quienes sufren distinciones entre humanos y seudo humanos. Se extiende al argüir que la educación sentimental únicamente funciona con quienes pueden relajarse lo suficiente como para escuchar.
Después de ese artículo he leído poco de Rorty. Es un filósofo que enriqueció el siglo XX con visiones alternativas a la filosofía moderna, tan obsesionada con las explicaciones metafísicas (salvo algunas excepciones).

Aquí hay un pequeño artículo sobre Rorty, de donde me gustaron su anécdota sobre Jefferson y su visión (que más o menos comparto) sobre el marxismo:

"One of my favorite political anecdotes is about [Thomas] Jefferson's reaction to philosophy," Rorty said. "John Adams tried to persuade him to read Plato's Republic."

Jefferson, however, said he had tried several times to read it all but just couldn't. He described it as nonsense, Rorty said. And while Jefferson would read Locke and Hume on politics, he would not read them on epistemology, Rorty added.

"The reason I like the anecdote is that I think it pays to remember that some of the great figures who have helped change the pattern of human lives just, you know, couldn't see it," he said. Metaphysics and epistemology meant nothing to them.

He said Marxism has been able to keep the foundationalist image of philosophy -- that is, as a kind of "superscience" that can judge all cultural ideas and positions -- alive among intellectuals long after it should have been permitted to die.

"From my point of view, it was very unfortunate that Marx, a great political economist, majored in philosophy," Rorty said. "I don't think anything I learned in philosophy school has been of any relevance to my changes in political views or my betterance of political deliberation."
Aquí dejo el link a un interesante artículo de Gonzalo Gamio, en el cual comenta sobre las "universidades - empresa" y la importancia de los Estudios Generales en la universidad, en especial de la enseñanza de las humanidades:

Buscando razones (y emociones) para no discriminar. El cultivo de las humanidades y la defensa de los Derechos Humanos.

Mientras lo leí no pude evitar pensar en aquella fuerte campaña que ha lanzado ISIL en radio y medios escritos, con cosas como: mientras tu aprendes sujeto y prediado, yo aprendo a hacer una campaña de comunicación y diseño o mientras tu aprendes filosofía, yo aprendo arte y diseño gráfico. Como si no hubiera también una filosofía del arte y centenas de páginas escritas sobre la estética.

lunes 18 de junio de 2007

El Apra y el Perú: Entre el idealismo y la realpolitik

De leer y escuchar a algunos medios, blogs y políticos, es fácil ver que para muchos hay una alianza entre el Apra y el Fujimorismo. Para algunos no es necesario mayor análisis, el simple hecho de que coincidan en algunos puntos significa que hay una alianza al estilo Apra-UNO del primer belaundismo. Para otros, si bien hay coincidencias pero también puntos en los que no coinciden, hay también una alianza que tiende más a lo conspirativo, pues esta contemplaría items en los cuales divergen, para así dar una imagen engañosa de que en realidad no hay acuerdo de por medio, sino simples coincidencias. Personalmente no creo en ninguna de las dos opciones. Los últimos días han sido bastante ilustrativos, pues si a inicios de la semana pasada se comentaba sobre las amenazas fujimoristas a la estabilidad del país debido a su probable extradición, y la manera en que había reaccionado el partido de gobierno ante estas; a fines de la semana se volvía al tema de la alianza o una nueva mafia aprofujimorista, supuestamente evidente ante la desacertada forma en que se eligieron a los magistrados del Tribunal Constitucional. En pocas palabras, una alianza que un día se pelea por la extradición del líder de uno de los bandos y que días después es sólida al momento de imponer a sus favoritos en el TC. Poco creíble, por lo menos para mí.

¿Por qué cunde esta idea de la alianza? En primer lugar, porque ha sido una idea muy promovida por la prensa, una prensa que tras la autocracia fujimorista se sintió muy poderosa y que en un gobierno inestable y poco sólido como el de Toledo encontró terreno fértil para consolidarse (lo cual es positivo), pero al mismo tiempo, ahogarse en su soberbia. En segundo lugar, porque la idea de la alianza es bastante "vendedora". Siempre las explicaciones conspirativas son las más seductoras, aunque guarden poca coherencia o sentido. La victimización de uno mismo (algo que también suele suceder en los temas con Chile, donde siempre culpamos a los sureños pero nunca nos autocriticamos) resulta ser efectista, cautivadora, aunque frente al análisis serio, endeble. Y creo también porque hay una diferenciación entre las visiones tanto de políticos como de ciudadanos (Sociedad Civil, prensa, etc.): mientras que los políticos de profesión ven las cosas según el prisma de la realpolitik, de lo que más conviene a sus intereses, los ciudadanos, sociedad civil y prensa ven las cosas desde una óptica menos realista y más bien más idealista o principista. Ojo, no digo que esto sea bueno o malo, pues se da en todos lados. Es la clásica dicotomía entre el es y el deber ser. Para unos la política está impregnada de moral, para otros, es simplemente amoral (lo cual es distinto de inmoral). El primero en formular la separación entre política y moral fue Maquiavelo ( y por ello satanizado por la Iglesia). En la Ciencia Política se sigue más o menos la misma premisa: no confundir los juicios analíticos con juicios éticos o valorativos. Es una de las primeras cosas que se aprende en la carrera. Un juicio valorativo involucra uso de categorías como bueno y malo. Pierde objetividad y se convierte en opinión o lo que los griegos llamaban doxa. Los juicios analíticos y amorales son la antítesis, y constituyen el conocimiento o episteme. La filosofía y teoría política moderna las han separado y contrapuesto, pero es interesante la forma en que Hannah Arendt las conjuga. Para ella no son excluyentes una de la otra: la episteme es necesaria y fundamental en el gobierno, es su sustento, pero la doxa no se puede dejar de lado, pues es la expresión de la existencia de la pluralidad. En la esfera pública los individuos participan y hacen política (son libres en el sentido griego, se realizan en la polis, en los espacios de discusión y decisión, por ello son políticos) y producen doxa, que complementa e incluso crea episteme.













La realpolitik de García: con Lula, propulsor del liderazgo brasileño en el G-20 y en Sudamérica, y con Bush, contrario a ambas cosas.


Pero bueno, no nos desviemos del tema. A lo que quiero llegar es que muy frecuentemente la política y la sociedad tienen distintos enfoques, uno realista, el otro idealista. Por eso esa eterna desconfianza en el político. Hay momentos en que ambas coinciden, pero la mayoría de veces no es así. Cuando coinciden suelen generar políticos como Charles de Gaulle, que defendía los intereses de Francia con realismo y pragmatismo, y que al mismo tiempo coincidía con el idealismo de su población. Cuando no coinciden se dan casos como Nixon, muy satanizado por su amoralidad pero que obtuvo resultados muy valiosos para su país, o Carter, muy idealista y considerado entre los diez peores presidentes que ha tenido EE.UU.

En el Perú se reproduce todo esto al querer juntar aprismo y fujimorismo. Es preocupante la cercanía entre ambas agrupaciones y su coincidencia en diversos puntos, pero creo que no hay alianza ni conspiración de por medio. ¿Qué ganaría el Apra con una alianza? Muy poco. Sería más lo que cede que lo que gana. En el corto plazo puede asegurarle votos en el Congreso para temas puntuales, pero una alianza involucra un compromiso mayor y fuerte. Y a la larga puede mermar aun más la popularidad de un Alan García preocupado por mantener su imagen. El Fujimorismo si ganaría poder, pero en una posible negociación quien manejaría las condiciones sería el Apra, por ser el poseedor del poder y el que más peso tiene. Plantear la idea de la alianza es fácil pero poco probable. Me guío por la navaja de Occam: Entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem, no presumir de la existencia de más cosas que las necesarias. La explicación más probable es la más lógica y sencilla, y no la que tiene que acudir a ficciones, creaciones, argucias o causas más etéreas, complejas y lejanas.

Para un examen me pidieron explicar la conducta de Alan García y del Apra según el marco interpretativo de la elección racional (naturalmente, ya que se trata de un examen y hay poco tiempo no se puede profundizar mucho). Aquí lo comparto con ustedes. Me parece un enfoque más útil que las teorías conspirativas:

Ante el marco de las elecciones, Alan García Pérez debió correrse ala izquierda para desplazar a Lourdes Flores y llegar a segunda vuelta. Ya en segunda vuelta, debió correrse a la derecha para vencer a Humala, que en primera vuelta le gano. Así, García aumentó su votación más de 100 % mientras que Humala lo hizo aproximadamente en 50 %. Los votos que le dieron la victoria al APRA eran de electores no apristas, la gran mayoría probablemente de Unidad Nacional y probablemente la izquierda moderada (que obtuvo un pésimo resultado, menos de 1%), así como el Frente de Centro que debió contribuir con un 5 %. Los votos de Humala probablemente fueron un voto anti-García más que pro-Humala, provenientes de regiones que antes votaron por Outsiders (Fujimori y Toledo) y más antes por la izquierda.Si bien la izquierda tiene cierto poder mediático, en lo político quedó reducido. Los sectores más conservadores o liberales (según desde donde se vean) de UN tienen una mayor presencia política, por lo cual un acercamiento indirecto y tácito hacia ellos se haría patente simplemente manteniendo la política económica del anterior gobierno.

Ante este panorama, la gran duda la plantean los votos de Humala (aproximadamente 45 %). En su estrategia, García habría separado el 30 % de votos originales que obtuvo Humala en primera vuelta del 15 % probablemente fujimorista que ganó en segunda vuelta (sin descartar que en el 30 % original hayan habido fujimoristas que no votaron por Chávez para presidente pero sí por otros fujimoristas para el congreso).

La escala de preferencia, una vez asegurado el apoyo tácito de UN en materia económica, ponderaría dos opciones básicas: acercarse a sectores más progresistas como en cierta medida lo hizo Toledo, dejando un poco al lado la prioridad por la popularidad por una actitud más principista (con agrupaciones políticas que obtuvieron menos del 1%); o, priorizar la popularidad y el apoyo ciudadano, sin importar mayormente lo principista, dejando de lado a los sectores progresistas y acercándose a los fujimoristas, que representan aproximadamente 15% del electorado y que son más fáciles de cautivar que el 30% original que votó por Humala -un 30 % más polarizado y extremista. En su escala de preferencias García habría tenido a la segunda opción por encima de la primera.

De este modo, la estrategia de García habría sido: “acercarse a una agrupación que pese al descrédito es vista con buenos ojos por parte de la población, población que seguramente fue beneficiada por Fujimori, lo cual no implica necesariamente pero si es muy probable de que hayan tenido grandes carencias en el primer gobierno aprista, para luego mejorar su situación con Fujimori”; sin necesidad de que haya una alianza o pacto de por medio (lo cual es dudoso ya que el APRA no defiende a ultranza al fujimorismo en casos como el de la CIDH o Pandolfi.

Según ésta explicación, yo creo que la conducta de García no tiene nada de irracional. Prefirió la popularidad a lo más principista (probablemente motivado a su vez por la polarización de la elección) y gozar de una buena aceptación ahora que en el futuro, garantizar la gobernabilidad ahora que el prestigio en el futuro (lo cual a la larga también puede conseguir sin ser “principista”). Para ello, optó por el camino de acercarse (aunque no aliarse, por lo menos no hay evidencia fehaciente hasta el momento) a los fujimoristas en vez de sectores más progresistas y de izquierda, a pesar de declararse él y el APRA como socialdemócratas.

domingo 17 de junio de 2007

Regreso

Los aun pocos fieles lectores que tiene este blog habrán visto que esta semana no he posteado nada. Sin embargo, ha sido una semana en la que he recibido algunos comentarios y ya que no soy de devolver el favor, si quisiera agradecer a muchos de ellos. Entre todos, especialmente a Gonzalo Gamio, administrador de un excelente blog y también un estupendo profesor. Algún día cuando acabe mi carrera (de acá a un año aproximadamente) haré para mis adentros mi ranking de profesores y estoy seguro que entre los mejores y que más han influido en mí estarán él, Tanaka, Tuesta, Kahhat, Del Busto (ya fallecido), Krebs, entre algunos otros.

Bueno, de quienes me han visitado y dejado comentarios, hay dos que me han llamado la atención. El primero es el blog Further, desde España. Tiene un artículo sobre Chávez y Venezuela que alguno de estos días comentaré. El segundo es Más allá del Bien y del Mal, el cual me llamó la atención por los libros y autores que recomienda, más allá de que lo que escribe es bastante visceral. Un comentario a algunos de los textos que recomienda, que he leído por motivo de mi carrera:

  • De la Guerra - Carl Von Clausewitz: no lo he leído directamente, solo referencias. Un clásico, especialmente por lo polémica que puede resultar su lectura.
  • Critica a la Razón Pura - Immanuel Kant: un hito de la filosofía, así como su Fundamentación a la Metafísica de las costumbres y su crítica de la Razón Práctica. Y, su ya clásico ensayo de ¿Qué es la ilustración?
  • Political Order in Changing Societies -Samuel Huntington: El mejor libro de un autor cuyos últimos libros pierden la rigurosidad científica. Se deja ver influencia funcionalista (fuerte en la época, los sesentas) y cierto conservadurismo, pero su importancia dentro de la Ciencia Política es fundamental.
  • Theory of International Politics - Kenneth Waltz: Para ser sincero, he leído sus ensayos sobre el neorrealismo, más no algún libro suyo. Muy bueno corrigiendo a los realistas.
  • La Paz Perpetua - Immanuel Kant: no lo he leído, solo referencias.
  • El Arte de la Guerra - Tsun Tzu: No lo he leído
  • El Príncipe - Nicolás Maquiavelo: para muchos el libro fundacional de la Ciencia Política. Exageradamente malinterpretado por quienes ni siquiera lo han leído. Trataré de dedicarle un artículo
  • La Poliarquía - Robert Dahl: uno de los libros que inauguró los estudios politológicos sobre la democracia. Cómo es y no cómo debe ser la democracia.
  • La Sociedad Abierta y sus Enemigos - Karl Popper
  • The Clash of Civilizations - Samuel Huntington: no me gustó. Poco riguroso y con mucha evidencia para contradecirlo.
  • Predicting Politics - Bruce Bueno de Mesquita: no lo he leído.
  • Ingeniería Constitucional Comparada - Giovanni Sartori: un libro muy ilustrativo sobre regímenes políticos. Metódico como su autor.
  • Izquierda y Derecha - Norberto Bobbio: a uno de los politólogos más conocidos hasta ahora no lo he podido leer con profundidad.
  • El Político y el Científico - Max Weber: referencias más que lectura directa.
  • Politics Among Nations - Hans Morguenthau: no lo he leído, solo referencias.
  • El Capital - Karl Marx: pequeños extractos, leerlo entero me tomaría semanas, incluso más.
  • Man State and War - Kenneth Waltz: el libro no, solo ensayos.
  • Más allá del bien y del mal - Friedrich Nietzsche: no lo he leído, en cambio si El crepúsculo de los ídolos.
  • La Ética Protestante y el Espíritu del Capilismo - Max Weber: No lo he leído. El Weber que más conozco es el politológico que el sociológico.
Algunos libros que yo añadiría, no necesariamente politológicos pero relacionados con el tema son:
  • Los orígenes del totalitarismo: Hannah Arendt. Ya lo he comentado anteriormente.
  • The civic culture: Sidney Verba y Gabriel Almond
  • El fin de la Historia: Francis Fukuyama. Una tesis muy polémica y ya bastante rebatida, pero que recoge elementos muy interesantes, como el thymos de Platón (también espero comentarlo en algun momento).
  • Egonomics: Jon Elster
  • Leviatán: Thomas Hobbes
  • El Federalista: Jay, Madison y Hamilton, padres de EE.UU.
  • Instituciones, cambio institucional y desempeño económico: Douglas North
  • La evolución de la cooperación: Robert Axelrod
  • La esencia de la decisión: Graham Allison
Entre algunos otros más que en este momento no recuerdo.

sábado 9 de junio de 2007

Chávez y su nuevo desafío: los estudiantes

Las universidades son uno de los espacios de mayor socialización, en especial en América Latina, en donde pese a las desigualdades, gente de diversos estratos y orígenes convergen. Y por eso, es uno de los lugares en los que se reflejan más fielmente las sociedades. Chávez ha conseguido golpear los medios formales de expresión política y oposición, pero lo va a tener muy difícil con los medios informales, como el movimiento universitario. Si bien estos tienen muchas veces una naturaleza más bien reactiva (de reacción frente a hechos específicos, como pasó en el Perú en 1997 frente a las intenciones reeleccionistas de Fujimori), no se les puede desmerecer y subestimar. Ya hay precedentes de que sus movilizaciones pueden trascender lo meramente simbólico. Y en Venezuela, los estudiantes se han convertido en el estandarte de la lucha por la democracia.

Como señala el artículo que pongo abajo, a Chávez esta vez no le va a funcionar la táctica de llamar a todos sus opositores "derechistas, oligarcas, perros del imperio". El movimiento estudiantil es uno de los que mejores simpatías genera en cualquier lugar del mundo (por su imagen de "conocedores", "comprometidos", "futuro del país", por ser cercanos a la realidad cotidiana de muchos). De The Wall Street Journal, uno de los medios más serios y no necesariamente propagandista de EE.UU. (como si lo CNN o TVes y Telesur en el caso de Venezuela):

Los estudiantes desafían el poder de Chávez

Protestan contra una reforma que, según algunos, significa el fin de la autonomía universitaria.

Por José De Córdoba
Viernes 8 de junio del 2007
The Wall Street Journal

CARACAS—Un movimiento estudiantil que se ha extendido por Venezuela está planteando una férrea oposición a la campaña de Hugo Chávez para eliminar los centros de poder independientes en las universidades y los medios de comunicación.

Aunque el mandatario venezolana continúa teniendo un fuerte control sobre las riendas del gobierno, las manifestaciones estudiantiles han dejado al descubierto un gran desasosiego ante los esfuerzos de Chávez para dominar la sociedad venezolana.

Los niveles de aprobación de Chávez han caído mientras aumentan las sospechas entre los venezolanos sobre sus intenciones. Asimismo, Chávez no ha conseguido encontrar una manera de tratar a los estudiantes que resuene con el público, parte del cual siente simpatía por los universitarios. Chávez ha amenazado con el uso de la violencia para acabar con las protestas.

Desde que llegó al poder, en 1998, Chávez ha doblegado varios centros de poder que en el pasado eran independientes, en especial el sector petrolero, los poderes judicial y legislativo y las fuerzas armadas. El sistema universitario y un sector cada vez menor de los medios se encuentran entre las pocas instituciones importantes que escapan a su control.

Las manifestaciones estudiantiles fueron provocadas por el cierre de Radio Caracas Television, RCTV, una estación opositora, a fines de mayo. Ahora, los estudiantes quieren persuadir a Chávez para que abandone sus planes de reformar el sistema educativo venezolano. El cierre de RCTV parece haber convencido a los estudiantes que Chávez hablaba en serio cuando anunció "Misión Alma Mater", un plan para crear una "Revolución dentro de la universidad". Los estudiantes y los profesores temen que esto signifique el fin de la autonomía universitaria y la imposición de una ideología socialista el estilo cubano.

"La universidad de la Revolución Bolivariana tiene que ser abierta al pueblo, arraigada en las comunidades, estrechamente ligada al nacimiento de la producción socialista y el desarrollo endógeno, comprometida con la formación de nuevos valores, impulsora del poder popular", dijo el ministro de Educación Superior Luis Acuña, la semana pasada. Muchos estudiantes piensan que la retórica socialista enmascara una toma de poder por parte de Chávez.

Los organizadores de las protestas estudiantiles han tenido cuidado de no describir el movimiento como anti-Chávez, sino como pro-libertad de expresión y se han mantenido a distancia de la desacreditada oposición política de Chávez.

En lugar de enfrentamientos violentos, los estudiantes han adoptado tácticas como entregar claveles a la policía antidisturbios. Esta semana, grupos de estudiantes viajaron en el metro de la ciudad con la boca tapada con cinta adhesiva y sujetando carteles que decían "Paz" y "Tolerancia".

Para que la policía antimotines y la Guardia Nacional, los cuales han intentado mantener a los estudiantes contenidos en varias universidades, no averiguen sus planes, los universitarios utilizan mensajes de texto para anunciar las futuras manifestaciones.

La cantidad de venezolanos que tiene una opinión favorable de Chávez ha caído 10 puntos porcentuales a 39% desde noviembre, según Hinterlaces, una encuestadora de Caracas. El aumento de la delincuencia, la inflación y la escasez de alimentos básicos como carne, huevos, pollo y leche han contribuido al descenso de la popularidad de Chávez tras su aplastante victoria en las elecciones presidenciales de diciembre.

Chávez, que ha invertido miles de millones de dólares en programas sociales para los pobres, ha aprovechado las profundas divisiones de clase del país para caracterizar a sus opositores como "oligarcas" manipulados por Estados Unidos.

La táctica, sin embargo, no ha funcionado en esta ocasión, ya que muchos de los estudiantes que protestan provienen de hogares humildes. "Acá, vemos todo tipo de estudiantes. No hay oligarquías", dice Pamela Lora, una alumna de 20 años que estudia salud pública. "Eso no tiene nada que ver con el presidente Bush o con ningún imperio".

viernes 8 de junio de 2007

Diferencias sutiles: Fundamentalismo e Integrismo

En algún momento afirmé que para mí Cipriani no constituía una amenaza totalitaria para la PUCP, sino que se trataba de la expresión de un sector integrista de la Iglesia Católica. Originalmente pensaba aclarar la diferencia entre estos los conceptos de fundamentalismo e integrismo en el artículo anterior sobre autoritarismos y totalitarismos, pero al ver que se me hacía extenso, lo dejé para otro post. Creo que es importante saber las diferencias entre ambos conceptos, ya que se suele usar como sinónimos. Es más, ya casi no se usa la palabra "integrista" y ahora todo lo que se acerque a fanatismo religioso es tildado inmediatamente de "fundamentalista".

El artículo que pongo abajo apareció el 21 de agosto del 2005 en El Comercio y es de Umberto Eco, uno de los mayores genios vivos que tiene Italia. En su condición de filósofo, me parece excelente la explicación que hace sobre los conceptos mencionados arriba. Lo comparto con Uds.:


Relativismo, fundamentalismo e integrismo

Yo no creo que sea culpa de los medios de comunicación, que suelen ser algo burdos, sino del hecho de que la gente habla ya pensando sólo en cómo lo contarán los medios. Lo que está claro es que uno tiene la impresión de que ciertos debates (incluso entre personas que presumiblemente algo saben de filosofía) se desarrollan a porrazos, sin finura alguna, usando términos delicados como si fueran piedras. Un ejemplo típico es el debate en Italia que opone a los denominados "teo-cons", que acusan el pensamiento laico de "relativismo", con algunos representantes del pensamiento laico, que hablan, a propósito de sus adversarios, de "fundamentalismo".

¿Qué quiere decir "relativismo" en filosofía? ¿Que nuestras representaciones del mundo no agotan su complejidad, sino que se trata siempre de visiones con una perspectiva, cada una de las cuales contiene un germen de verdad? Ha habido y hay filósofos cristianos que han sostenido esta tesis.

¿Relativismo quiere decir que estas representaciones no hay que juzgarlas en términos de verdad sino en términos de correspondencia a exigencias histórico-culturales? Lo sostiene, en su versión del pragmatismo, un filósofo como Rorty.

¿Relativismo quiere decir que lo que conocemos es relativo al modo en que el sujeto lo conoce? Estamos en el viejo y amado kantismo. ¿Que toda proposición es verdadera sólo dentro de un determinado paradigma? Se llama holismo. ¿Que los valores éticos son relativos a las culturas? Se empezó a descubrir en el siglo XVII. ¿Que no hay hechos sino sólo interpretaciones? Lo decía Nietzsche. ¿Se piensa en la idea de que si no hay Dios, todo está permitido? Nihilismo dostoyesquiano. ¿Se piensa en la teoría de la relatividad? No nos burlemos.

En fin, parece que el término relativismo puede ser referido a formas de pensamiento moderno que a veces están en contraste recíproco, y se dice "relativismo" con el ímpetu polémico con el que los jesuitas decimonónicos hablaban de "veneno kantiano". Pero si todo esto es relativismo, entonces sólo dos filosofías escapan a esta acusación: cierto neotomismo radical y la teoría del conocimiento del Lenin de Materialismo y empiriocriticismo. Extraña alianza.

Por lo que respecta al fundamentalismo, no es un principio hermenéutico, vinculado con la interpretación de un Libro Sagrado. Hay formas de fundamentalismo en las tres religiones monoteístas del Libro, pero el fundamentalismo cristiano nace en los ambientes protestantes y se caracteriza por la decisión de interpretar literalmente las Escrituras, de donde se derivan todos los debates aún actuales sobre el darwinismo, rechazado porque no cuenta la misma historia que el Génesis.

Ahora bien, para que haya interpretación literal de las Escrituras, es preciso que éstas puedan ser interpretadas libremente por el creyente, y esto es algo típico del protestantismo. No puede haber fundamentalismo católico —por ello se dio la batalla entre Reforma y Contrarreforma— porque para los católicos la interpretación de las Escrituras pasa por el magisterio de la Iglesia.

Ya entre los padres de la Iglesia hubo debates entre los partidarios de la letra y los que apoyaban una hermenéutica más blanda, como la de San Agustín, que estaba dispuesto a admitir que la Biblia a menudo hablaba mediante metáforas y alegorías, por lo que le parecía fenomenal que los siete días de la creación hubieran sido siete milenios. Y la Iglesia aceptó esta posición.

En efecto, la teología católica nunca se escandalizó demasiado por las teorías evolucionistas, con tal de que se admitiera que en la escala evolutiva se produjo un salto de calidad, cuando Dios introdujo en un organismo vivo un alma racional inmortal. ¿Cuál es, pues, la actitud católica que hoy se tilda como fundamentalismo? No es fundamentalista el debate sobre los embriones y sobre el origen de la vida, porque hasta que Dios le insufla el alma a Adán, nos habla de fango, pura materia no espiritual.

Ya se ha escrito que la decisión de emprender una batalla anticipando los orígenes del alma inmortal es un hecho nuevo en la historia de la teología católica (salvo el caso de Tertuliano), que parece motivado por otras preocupaciones, como la del aborto, ésta sí criticable en términos de una interpretación de las Escrituras.

Lo que se tacha de fundamentalismo es, en cambio y más bien, una actitud clásica (o tentación perenne) del pensamiento religioso (no sólo cristiano sino también islámico) que es el integrismo, es decir, la pretensión de que los principios religiosos deben ser también modelo de vida política y fuente de las leyes del Estado.

El cardenal Biffi es un integrista, como el político Buttiglione y otros, no un fundamentalista. Bush y los suyos son unos fundamentalistas protestantes (tradición antigua) que están cediendo a la tentación católica y a la práctica islámica (nuevas para la democracia anglosajona) del integrismo.

Se dirá que es sólo una cuestión de palabras. No, es una cuestión de sutilísimos debates filosóficos, teológicos y políticos que no ganan nada en verse reducidos, ni por una parte ni por la otra, en un apedreamiento de palabras fetiche.

miércoles 6 de junio de 2007

Autoritarismo y Totalitarismo no son lo mismo

En dos post anteriores hable sobre el totalitarismo y el autoritarismo, basándome más o menos en casos concretos. Creo que aun quedan, por algunos comentarios que he recibido, algunas confusiones sobre estos dos conceptos que guardan considerable distancia. Si lo vemos según un criterio de grado, el totalitarismo tiene una graduación mayor a los autoritarismos, de allí también el origen de su nombre. Paso ahora a comparar directamente ambos conceptos, y ofrecer algunos ejemplos.
Si bien en mi artículo anterior expuse algunas de las ideas principales de Hannah Arendt sobre el totalitarismo (básicamente desde una perspectiva de la filosofía política), creo que es necesario complementarlo con algunas ideas más, ya desde una perspectiva más politológica, que resuman el concepto de totalitarismo. De este fenómeno se puede decir:
  • Hay ausencia de pluralismo, al ser destruida la esfera pública. No hay partidos ni organizaciones, las agrupaciones que existan están sometidas y alineadas con el poder. En pocas palabras, la libertad no existe. Hay UNA verdad indiscutible, y punto.
  • Lo anterior está íntimamente relacionado con el hecho de que no haya sociedad civil. Esta no existe, y si intenta aparecer, es reprimida y destruida. Los individuos aislados no logran organizarse.
  • Hay un Partido Único, la que dirige el país, la que dicta la ideología que determina el curso de la historia y de la sociedad. El partido tiene control total sobre las instituciones y sobre los individuos. La diferencia entre Estado, Gobierno y Partido se diluye.
  • Hay una burocracia organizada, funciona como una maquinaria, un aparato, subordinado al Partido.
  • Hay una ideología que se erige como verdad. La ideología es un proyecto que internamente guarda coherencia y busca dar una explicación totalizadora del mundo, busca explicarlo todo.
  • El líder, que es el Jefe del Partido, está por encima de todo orden normativo. La legalidad se subordina al líder y a la ideología. Hay un fuerte culto a la personalidad.
Los autoritarismos difieren en:
  • Hay pluralismo limitado, pero no desaparece. Existe una oposición, aunque débil. El Estado restringe libertades, pero no las elimina, no busca intervenir en la mentalidad de los individuos, solo le interesa su apatía, inacción, inmovilidad, un consentimiento tácito.
  • Hay sociedad civil, los partidos no necesariamente desaparecen, aunque quedan marginados. Algunos pueden colaborar. Los movimientos sociales tampoco desaparecen, pero son silenciados.
  • Según el tipo de autoritarismo que sea, puede haber burocracias organizadas o simplemente un caudillo. Dictaduras burocráticas son, por ejemplo, las del Cono Sur (Pinochet en Chile, Videla y Galtieri en Argentina). Dictaduras tradicionales y caudillistas son las del siglo XIX o la de los Somoza en Centroamérica.
  • Bajo grado de elaboración de justificación ideológica. No hay una ideología como explicación totalizadora del mundo, aunque a veces se diga que si (caso de Chávez en Venezuela). Lo que hay es una apelación a mentalidades, actitudes intelectuales, valores como el nacionalismo, la religión, etc. No es un discurso articulado y lógico, sino que apela a emociones, sentimientos.
  • No busca movilizar, sino callar. Mientras más dormidas estén las masas, mejor. Solo individuos. En el totalitarismo, si bien se destruye la esfera pública y los individuos se atomizan, se busca movilizarlos por medio de la masa, en donde también pierden su individualidad. Solo son algo cuando son masa.
Ejemplos clásicos de totalitarismo son Alemania de Hitler, URSS de Stalin, China de Mao, Cuba de Fidel Castro (aunque evidentemente en menor medida que los anteriores), Corea del Norte, el proyecto de Pol Pot y el Khmer Rouge (Jemeres rojos) en Camboya y de Sendero Luminoso en Perú. Autoritarismos hay de varios tipos. Los regímenes burocrático-autoritarios clásicos en el Cono Sur en la década de los setentas (Chile, Argentina, Brasil, Uruguay), llamados de derecha, otros de corte corporativista como el de Velasco en Perú y Omar Torrijos en Panamá (en la misma época), llamados comúnmente de izquierda o populistas. Los autoritarismos populistas clásicos, también corporativos, como el de Perón a mediados de siglo en Argentina o el de Getulio Vargas en Brasil, que compartían con Velasco y Torrijos un modelo de Estado desarrollista y fuerte intervención en la economía. O las dictaduras tradicionales, como los del siglo XIX (caudillistas) o de los Somoza en Nicaragua. En los últimos años, se ha agregado un tipo más, los autoritarismos competitivos o regímenes electorales autoritarios, como el gobierno de Fujimori, Putin en Rusia o Chávez en Venezuela (teniendo en cuenta también en este último caso un tipo de política bastante cercano a los populismos tradicionales), que mantienen una aparente democracia electoral, aunque controlando los organismos que realizan los comicios.

El origen de todos estos artículos que le dedico a ambos conceptos está en las confusiones en que a veces se cae. Si bien ambas categorías implican intolerancia, una de ellas se queda en la represión del opositor, mientras que la otra llega a su eliminación total. Se reproduce más o menos lo que decía en otro post acerca de Schmitt, el opositor no es simple rival sino que se convierte en enemigo absoluto. Esto ocurre cuando la dicotomía determinante no es amigo-enemigo, sino bueno-malo. Al ser bueno-malo, el enemigo es absoluto y se busca no su derrota, sino su eliminación. Es un criterio no político, sino moral. El malo no tiene cabida en el mundo, y por ello debe desaparecer.

Imagen 1: Propaganda maoísta
Imagen 2: Pinochet
Imagen 3: Los khmer rouge en Camboya y el enemigo absoluto

lunes 4 de junio de 2007

Good Bye Lenin en Polonia


Quien haya visto la película Good Bye, Lenin (2003) probablemente la habrá recordado al ver la noticia del polaco Jan Grzebski, que despertó de un coma de 19 años. Sin duda, debe haberle sorprendido los grandes cambios que ha sufrido su país y el entorno desde 1988: ya no hay Pacto de Varsovia ni Guerra Fría, Gorbachev es ahora un conferencista, la URSS ya no existe, Ronald Reagan está muerto al igual que Juan Pablo II, el Sindicato Solidaridad ya "pasó de moda" , etc. En ese lapso de casi dos décadas no vio la caída del comunismo, como su país se transformaba en una democracia liberal occidental capitalista ni tampoco como Walesa ganaba las primeras elecciones libres en 1990 para ser un político más en 1995 y obtener solo el 1% de los votos en las elecciones del 2000.

El Comercio dice lo siguiente:
Su esposa, Gertruda Grzebski, precisó que su esposo, al ver que las tiendas están llenas de artículos y que el gobierno es democrático, expresó: "El mundo es mucho más bonito ahora".

Es probable que los cambios lo hayan dejado consternado y que en cierta medida lo gratifiquen. Muchas cosas han cambiado comparado con la Polonia que conoció hace 19 años. Lamentablemente, si es un hombre cuerdo, se dará cuenta que hay cosas que, aunque con otro matiz, siguen siendo bastante similares: un gobierno central fuerte, una tendencia controlista muy lejano de los ideales democráticos y un aroma de censura e intolerancia. Ejemplos, sobran:
  • Por el blog de Iván Thays (Moleskine Literario) me entero que por decisión del ministro de Educación y viceprimer ministro del Gobierno polaco, Roman Giertych, se pretende quitar de los libros de textos escolares a autores como Goethe, Dostoievski, Conrad, Gombrowicz y Kafka y cambiarlos por escritores que estimulen el nacionalismo y el espíritu religioso, como Papa Juan Pablo II y el escritor Nobel Henryk Sienkewicz. La noticia completa en ABC.es.
  • A lo anterior se habría que agregar lo que se estuvo hablando la semana pasada: las ridículas acusaciones por homosexualismo que se le hizo a uno de los Teletubbies, Tinky Winky, por usar una cartera. Ya antes en otros países (especialmente EE.UU.) grupos conservadores cristianos habían atacado a estos personajes, supuestamente por ser satánicos y luego por ser asexuados, y así incitar a los niños a la homosexualidad (o sodomía, como les encanta calificarlo). Si bien en este país los grupos conservadores cristianos tienen cierto poder económico y son bastante cercanos a los "neocon" o neoconservadores (no el mismo Bush pero si muchos de sus allegados como Wolfowitz y Rumsfeld), en Polonia esto ha nacido de las mismas entrañas del Gobierno de los gemelos Kaczynski. Más información en La Última.
  • Ya algunas semanas atrás, el Gobierno había atacado la memoria del recordado periodista Ryszard Kapuscinski, cuando una revista divulgó la información de que habría colaborado con el ex régimen comunista. Si bien la noticia ya cayó en el olvido, fue una de las primeras que alertó a nivel internacional de la "caza de brujas" que se está dando en el país. Más información en: 20minutos.es
Polonia es uno de los países que más ha sufrido en Europa. Repartida durante siglos entre los grandes imperios que la rodearon (Sacro Imperio Romano Germánico, Rusia, Prusia, el IIReich, el III Reich, etc.), nunca renunció a su identidad, bastante ligada al catolicismo. Satélite soviético hasta hace casi 20 años, no era algo descabellado pensar que tras la caída del comunismo aparecerían grupos muy nacionalistas y católicos. Lo peligroso es que ahora parece que los más radicales son los que están en el poder. Lech Walesa capitalizó para su causa el sentimiento y la religiosidad polaca, pero los gemelos Kaczynski la están llevando a su máxima expresión. Los grupos opositores han llamado a su política "Cacería de brujas", y no están muy lejos de la realidad: homosexuales y comunistas están en la mira, así como hasta antes de 1990 los comunistas eran quienes perseguían y reprimían a los disidentes y críticos.
Los gemelos Kaczynski

De los países de la antigua área de influencia soviética, Polonia parecía ser uno de los que mejor futuro tenían. En parte por ello, y por los progresos en cuanto a libertades, economía y democracia, fue admitida en la Unión Europea. En los noventa su democracia parlamentaria parecía bien encaminada. Y si bien políticamente no ha sufrido grandes sobresaltos hasta ahora, muchas de sus medidas están creando un ambiente de persecución en la sociedad. Por lo pronto, España, uno de sus principales socios comerciales (además de una natural afinidad por su tradición católica) ha reaccionado a todo esto por medio del partido de gobierno, el PSOE. Pedro Zeloro, Secretario Ejecutivo de Movimientos Sociales y relaciones con las ONG del PSOE ha pedido la expulsión de Polonia de la UE, ya que sus políticas no estarían comulgando con los ideales de la Unión, específicamente en lo concerniente a matrimonios gay y homosexualismo. "Europa no es un banco al que ir solo a pedir subvenciones", ha dicho. La embajadora polaca ha respondido que Polonia es un Estado de Derecho que respeta las minorías, pero no fomenta sus actitudes. Sin embargo, creo que queda claro que una cosa es no fomentar, y otra distinta, reprimir.

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domingo 3 de junio de 2007

La izquierda y la libertad

Chávez ha planteado un nuevo reto con su prédica. ¿Es o no de izquierda? ¿Es o no socialista? El debate ha existido desde que apareció y aglutinó a fuerzas de izquierda en su campaña en 1998. En los últimos días he visto en la blogósfera que la pregunta de qué es izquierda. ¿Qué implica hablar de "izquierda"? Trataré apretadamente de decir qué creo que es izquierda, y que esta no se restringe a su representante más conocido y satanizado, el marxismo.

En un artículo anterior que respondía en cierta manera lo que afirmaba Rafael Rey sobre los marxistas de la PUCP, hablaba sobre la diversidad de corrientes y variantes que hay dentro del marxismo. Es más, el solo hecho de relacionar marxismo con izquierda es ya un reduccionismo. La izquierda es mucho más amplia. En sus inicios involucró a lassallesianos, anarquistas, socialistas no marxistas, etc. Sería un disparate decir que un anarquista es marxista, pues mientras que el primero luchaba por la desaparición del Estado per se, el otro bregaba por la liquidación de un tipo de Estado como consecuencia de un modo de producción y dominación. No obstante, no se puede negar el protagonismo que ha tenido el marxismo dentro de la izquierda en la historia, razón por la cual se les asocia directamente. En el artículo que escribí y cito, hago algunas precisiones sobre las distintas variantes marxistas, usando distintos criterios. Algunos son ideológicos, como Mao, Lenin y Abimael: personas que veían en el marxismo una explicación cabal y científica del mundo, que la asumían como verdad, la cual determinaba el fin último de la historia y del hombre. Otros, siendo de izquierda, no eran marxistas ideológicos, sino metodológicos (así los llamo) pues utilizan la teoría marxista como un modelo de explicación de los fenómenos que estudian. Aquí cabe el ejemplo de Henry Pease, reconocido intelectual izquierdista que ha escrito libros usando el modelo marxista, pero no por ello es un marxista ideológico. Sería incompatible con el cristianismo que, soy testigo, profesa.

Lenin y Stalin

Siguiendo lo anterior, se puede plantear otro criterio de distinción entre los marxistas: la diferencia ortodoxia-heterodoxia. Los primeros se alineaban más a la línea oficial impuesta por Lenin y por el modelo Soviético. Los segundos planteaban líneas, visiones alternativas, como Gramsci (su propuesta de una revolución en Europa Occidental distinta a la bolchevique, pues las condiciones sociales, políticas, económicas y culturales eran distintas que en Rusia) o Mariátegui (un socialismo peruano), entre otros. Tanaka contaba en una clase que en alguna carta Marx dice que hay incluso personas más marxistas que él, en el sentido de que van más allá de lo que él dijo y le dan lecturas desde perspectivas que ni él mismo había pensado. Para darse cuenta que el marxismo dista mucho de ser un pensamiento monolítico, es más bien un conglomerado. Otra cosa es que el marxismo soviético impusiera un modelo a seguir y un pensamiento único que no debía ser sometido a crítica.

Pero como decía antes, la izquierda no se restringe al marxismo. Hay otros tipos de pensamiento, bastante lejanos del marxismo, que se ubican en el espectro de izquierda en oposición a pensamientos más conservadores. En las últimas semanas en blogs como el de Martín Tanaka y Gonzalo Gamio se ha hablado de liberalismo de izquierda. He tenido la oportunidad de ser alumno de ambos (primero de Gamio y luego de Tanaka) y me consta lo que dicen. Probablemente más en el caso de Gamio, que me enseñó Ética y tocó los temas en su curso; Tanaka me ha enseñado Análisis Político Comparado y ahora Teoría Política Contemporánea, que son cursos más cercanos a lo metodológico y a los marcos explicativos.

La primera vez que escuché sobre el "liberalismo de izquierda" fue en boca de Gamio, al hablarnos de intelectuales como John Rawls, Amartya Sen o Martha Nussbaum. ¿Por qué liberales y por qué de izquierda? La izquierda comparte el elemento en común de búsqueda de la justicia y la igualdad. Estos liberales mencionados también persiguen dichos fines. En ese sentido son de izquierda, pues se oponen a la derecha, usualmente asociada con el conservadurismo y/o la simple defensa de las libertades individuales. Los liberales de izquierda se diferencian del resto de liberales en tener una mayor preocupación social y no presentar al individuo como un ente aislado de su entorno, de la sociedad y de su comunidad; y se diferencian de la izquierda marxista en resaltar y no desconocer al individuo, frente a un marxismo que ve a la masa como actor y muchas veces desprecia la individualidad.

Amartya Sen

Los liberales de izquierda mantienen hasta ahora un encendido debate con los otros liberales, algunos de los cuales dicen seguir a los "clásicos" (Locke y Smith). Los liberales de izquierda, en cambio, se inscriben más en una tradición más republicana y comunitarista, que tiene su origen en Aristóteles, recobra vigencia con Maquiavelo (excesivamente malinterpretado por quienes en verdad no lo han leído) y en la modernidad se asienta en pensadores como J. J. Rousseau, Alexis de Tocqueville , John Stuart Mill, y los liberales éticos como Hobhouse y Green (los que hayan leído mis primeros posts notarán que me siento bastante cercano a ellos, y que no es algo reciente). Lo cierto es que el Liberalismo es una corriente de pensamiento fecunda y que ha dado lugar a muchas interpretaciones, y es por ello que así como hay variantes del marxismo, hay también variantes del Liberalismo.

Hobhouse

En el Perú a algunos de los liberales de izquierda se les ha llamado injustamente caviares o rábanos (rojos por fuera, blancos por dentro), en burla pues según sus críticos, hablarían de igualdad, de lucha de clases, de proletariado pero no lo practicarían, hablarían como izquierda pero vivirían como derecha. Esto demuestra bastante ignorancia. Si bien es cierto que hay marxistas que de una u otra manera se han reciclado, un gran número de los llamados caviares son en verdad liberales de izquierda, que jamás tomaron como suya la prédica del marxismo. Esto tiene un gran motivo: ya desde el siglo XIX algunos liberales como Mill o en el siglo XX Hobhouse, Rawls y Giddens dijeron que la igualdad que se busca no es de resultados, sino de oportunidades. Esta es la gran diferencia con el marxismo. Mientras que estos últimos buscaban como fin una sociedad igualitaria en sus resultados, los liberales éticos como los ya mencionados predicaban una sociedad igualitaria en oportunidades, lo cual ya contribuiría en reducir la desigualdad en los resultados sin tener que intervenir directamente en ellos. Los resultados dependen de la capacidad y del ejercicio de la libertad de cada persona, de cada individuo. Pero el Estado debía garantizar la igualdad en el punto de partida, que todos puedan gozar de las mismas oportunidades para desarrollar sus capacidades y libertades (en términos de Amartya Sen).
John Rawls

Tradicionalmente las ideas del Liberalismo de izquierda han encontrado su expresión política en la Socialdemocracia Europea. Sin embargo, mal haríamos en identificar uno con otro directamente. Si bien están asociados, la socialdemocracia no es una simple mezcla de socialismo y liberalismo. Ha tenido un transcurso histórico singular. Empezó siendo marxista, se alejó de las opciones revolucionarias por las reformistas (allí se produjo la separación con los comunistas) y tras la Segunda Guerra Mundial renunció al marxismo, acercándose más bien a las ideas que ya existían sobre libertad con igualdad y justicia, que se remontaban al siglo XIX (Mill). La izquierda democrática de la que se habla usualmente es esta. Y como se puede ver, ha cobrado bastante fuerza en la actualidad, aunque lamentablemente no en el Perú.